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Crematorio

Pepe Sancho interpretando el papel de Rubén Bertomeu en la versión televisiva de Crematorio – Fotografía de teinteresa.es

Comencé la lectura de Crematorio con muy buena disposición. La serie derivada de la novela, emitida en su momento por Canal Plus y La Sexta, estaba muy por encima del nivel medio de la televisión española tan sólo con una temporada de ocho capítulos. Y por más que el ritmo no sea tan trepidante como su versión televisiva, por más que la novela no salga de la cabeza de los personajes (siendo en bastantes ocasiones la redacción algo caótica) y que la serie profundice en algunas tramas poco claras de la obra original, no defrauda. Es más, la obra original de Rafael Chirbes resulta un buen complemento siempre y cuando se lea previamente al visionado de la serie televisiva; en caso contrario, se corre el riesgo de que la novela se quede corta en comparación con las expectativas que despierta una vez vista la serie magistralmente protagonizada por el ya difunto Pepe Sancho.

 

Tanto la novela como la serie comienzan con el fallecimiento de Matías Bertomeu, un antiguo militante comunista hermano de un constructor inmobiliario (Rubén Bertomeu) que ha aumentado su fortuna a partir de negocios bastante turbios. Pero mientras que en la televisión la figura de Matías aparece muy de pasada, en el libro se convierte prácticamente en el protagonista principal. Todos los miembros de su familia transmiten su pesar y las emociones que el fallecimiento les ha provocado, unos con ánimo de justificar su cercanía (como es el caso de su sobrina Silvia) y otros para reprocharle la falsa autoridad moral que siempre tuvo (así reacciona Rubén, empeñado en justificar por qué siempre actuó como lo hizo).

 

Otro personaje de gran importancia en la novela (y ausente, incomprensiblemente, en la serie televisiva) es Federico Brouard. Este escritor, alcohólico y adicto a otros vicios (tabaco, cocaína, mujeres y hombres), va narrando su vida a Juan, el yerno de Rubén, al tiempo que recuerda sus vivencias con los hermanos Bertomeu. Brouard, primero preso en las cárceles franquistas y después exiliado, tardará en verse reconocido como escritor y no siempre en gran medida. Su trayectoria resulta similar a la del poeta Marcos Ana, posiblemente más ensalzado por razones políticas que culturales, y debiera abrirnos a la reflexión sobre la figura mitificada de los intelectuales de izquierdas en nuestro tiempo. Desconozco si fue la intención de Rafael Chirbes, quien políticamente se posicionó en esos ámbitos.

 

Por el contrario, el internamiento en un hospital de Collado (antiguo mano derecha de Rubén Bertomeu en sus negocios) tras quemarse dentro de un coche, la figura de Traian (un mafioso ruso) y la relación entre Yuri e Irina (ambos empleados de Traian, uno como segurata y la otra como prostituta) son tramas que, si bien en la novela quedan insuficientemente mencionadas y cortadas, en la serie de televisión dieron un gran juego que repercutió en la calidad del producto. De ahí el apunte inicial de que sea preferible leer la novela antes de ver la versión televisiva.

 

Se ha defendido que la intención de Rafael Chirbes al escribir esta obra fue denunciar cómo la corrupción inmobiliaria estaba destruyendo España. Las críticas en Crematorio a los dirigentes políticos de los dos grandes partidos ahí están, desde luego. Por eso no deja de ser sorprendente que en su momento la Generalitat Valenciana subvencionara con casi 400.000 euros la producción de la serie inspirada en esta novela[1]. Si un gobierno autonómico sobre el que existían sospechas de corrupción patrocinaba una obra que con el tiempo se ha demostrado profética y no sólo en la Comunidad Valenciana, no deberíamos sorprendernos si en un futuro no muy lejano la Junta de Andalucía subvenciona una serie ambientada en una trama de corrupción sindical con cursos de formación o si la Generalitat de Cataluña patrocina otro guión cuyo protagonista sea un carismático dirigente nacionalista convertido en mártir político.

[1] “Camps financia con 400.000 € una serie sobre corrupción”, artículo de Rodrigo Terrasa en El Mundo (08/03/2011): http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/08/valencia/1299569035.html

 

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Gabriel García
Gabriel García
Blogger literario. Aficionado a novelas históricas y distopías. Proyecto de escritor. Estudiante de Derecho.

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